12 de marzo de 2026

Qué cambia entre un CV español y un Lebenslauf

El orden, las fechas mes a mes, la foto y la desaparición del párrafo de objetivos: cómo se lee un currículum en Alemania.

Calle de una ciudad alemana con tejados y tranvía al fondo

Un CV español a menudo abre con un perfil de seis líneas y una lista de «competencias» que podría firmar cualquiera. En Alemania el lector busca primero el puesto, luego el mes de inicio y fin de cada empleo, y después el grado del título.

El orden habitual es cronológico inverso. Los estudios van con la denominación del diploma, no con el nombre comercial del centro si este no dice nada al reclutador. Los cursos de fin de semana solo entran si el anuncio los nombra.

La foto sigue siendo frecuente en oficios de cara al público y en muchas pymes. En anuncios de informática de grandes grupos a veces se omite. La decisión no es estética: se mira el sector y el texto de la vacante.

Los datos personales también cambian. Una dirección en España no es un problema si dejas clara la disposición a trasladarte. Poner fecha de nacimiento o estado civil ya no es obligatorio; en algunos ramos aún se espera. Eso se decide con el anuncio encima de la mesa, no con una plantilla única.

Si tu CV ocupa tres páginas porque cada empleo replica las mismas funciones, el trabajo de adaptación consiste en fundir, no en traducir párrafo a párrafo.